Cirugía estética facial

Otoplastia
La otoplastia es una cirugía que se realiza paras solucionar los problemas de forma o posición de las orejas. Generalmente se trata de corregir las conocidas como ¨orejas de soplillo¨, que son aquellas que se encuentran separadas de la cabeza.
Es una cirugía que se realiza habitualmente en niños o adolescentes, por los problemas psicológicos que comporta a esas edades, aunque se puede realizar en cualquier momento a partir de los 4-5 años, cuando la oreja se ha desarrollado completamente.
La intervención debe realizarse en un quirófano adecuado, generalmente con anestesia local con o sin sedación endovenosa. En el caso de niños pequeños puede ser preferible la anestesia general.
Se realiza generalmente de forma ambulatoria y a través de una incisión en la parte posterior de las orejas, por lo que no queda ninguna cicatriz visible. La recuperación suele ser rápida. Tras la intervención se coloca un vendaje que mantiene la posición de las orejas y posteriormente, una cinta para el pelo para dormir, durante un par de semanas una vez retirados los puntos.
La cirugía de las orejas puede corregir otros problemas como los lóbulos rasgados o muy prominentes, o la deformidad después de colocar piercings dilatadores.
Mentoplastia
La mentoplastia o genioplastia es una intervención que modifica la posición del mentón en aquellos casos en los que esta no es adecuada.
Se utiliza sobre todo en casos de microgenias en los que el mentón es pequeño, pero la mandíbula tiene un tamaño adecuado, realizando en este caso un avance para normalizar el perfil del paciente. También mediante la mentoplastia se pueden corregir asimetrías o disminuir la altura del mentón.
En aquellos casos en los que existe una retrognatia o micrognatia (mandibula retrasada, con alteración de la oclusión), es preferible realizar un tratamiento de cirugía ortognática para solucionar la alteración funcional y estética de forma integral. Tanto las mentoplastias de avance como las prótesis tienen un mal resultado en estos casos.
Existen diferentes métodos para modificar la forma del mentón:
La mentoplastia con prótesis consiste en colocar una prótesis de un material rígido (silicona, polietileno u otro) mediante un abordaje intraoral o cutáneo, por debajo del mentón. La ventaja de las prótesis es que son más sencillas de colocar, aunque presentan también inconvenientes como pueden ser su infección, la migración de las mismas (que se desplacen de su posición), o problemas de rechazo a medio-largo plazo, que pueden obligar a su retirada. Existe riesgo de infección en el abordaje intraoral y una cicatriz cutánea si se colocan a través de la piel.
La mentoplastia mediante osteotomías es el método aconsejado generalmente por los Cirujanos Maxilofaciales ya que consigue los mejores resultados a largo plazo, de una forma más fisiológia.
Consiste en realizar osteotomías (cortes en el hueso), para movilizar el mentón a la posición deseada. Posteriormente se fija con placas y tornillos de titanio, que no precisan ser retirados. El mentón en su nueva posición se osifica, pudiendo retirase las placas si fuera necesario, y la mandíbula quedaría con la forma deseada, sin posibilidad de rechazo, o migraciones. Permite también corregir asimetrías o realizar reducción de la altura del mentón, de forma más satisfactoria que con las prótesis.
El procedimiento se realiza por vía intraoral, sin cicatrices externas y el postoperatorio es un poco más incomodo que el de la colocación de prótesis, aunque la reuperción es muy rápida.
Actualmente disponemos de procedimientos de cirugía planificada, que permiten realizar exactamente la modificación deseada mediante el uso de guías de corte, lo que simplifica el procedimiento y mejora los resultados.
Otras forma de modificar el mentón es mediante la inyección de sustancias biocompatibles y generalmente reabsorbibles, como el ácido hialurónico. Es un procedimiento no invasivo (no requiere cirugía), sencillo y con pocas molestias.. Se utiliza para modificaciones pequeñas y no es un método permanente, desapareciendo su efecto aproximadamente al año de la infiltración.
Aumento de pómulos
Es una intervención destinada a mejorar el aspecto de pacientes con pómulos poco desarrollados, lo que altera el equilibrio de todo el rostro.
En muchas ocasiones se trata de procedimientos de medicina estética mediante infiltración de materiales de relleno no permanentes, pero en determinados casos es necesario acudir a las técnicas quirúrgicas para conseguir el resultado deseado.
En otros casos, la pérdida de proyección del pómulo va asociada a una hipoplasia o falta de desarrollo del maxilar, lo que produce también una alteración de la oclusión. Estos casos deben tratarse de forma completa mediante cirugía ortognática, además del aumento de pómulos, para conseguir una corrección funcional y estética.
El aumento quirúrgico de pómulos , en los casos en que existe poca proyección por alteración esquelética, se consigue mediante la colocación de prótesis malares. Estas prótesis están realizadas con materiales como el polietileno poroso (implantes de Medpore®), o implantes diseñados a medida para el defecto del paciente, con tecnología 3D realizados en un material denominado Peek y permiten individualizar completamente el tratamiento, con óptimos resultados.
Otra opción para aumentar la proyección de los malares es utilizar la grasa del propio pacientes, obtenida de zonas sobrantes como las llamadas ¨cartucheras¨, y se coloca en el pómulo para mejorar su aspecto.
Toda la cirugía de aumento de pómulos se realiza por dentro de la boca, por lo que no quedan cicatrices visibles. Según la técnica empleada, se realizará con anestesia local y sedación o bajo anestesia general, de forma ambulatoria.
Bichectomía
La bichectomía es un procedimiento que ha alcanzado mucha popularidad en fechas recientes gracias a la cantidad de famosos que han declarado haberse realizado esta intervención para agudizar sus facciones.
Consiste en extirpar las ¨bolas de Bichat¨, que son unos acúmulos de grasa que se encuentran situados en la zona de la mejilla.
Está indicada sobre todo en aquellos pacientes de cara redonda y con pómulos poco marcados, que desean conseguir un rostro más definido y anguloso.
La bola adiposa de Bichat es una estructura que los Cirujanos Maxilofaciales utilizamos de forma rutinaria para reconstruir defectos intraorales, por lo que estamos muy familiarizados con su manejo.
La intervención se realiza bajo anestesia local y de forma ambulatoria, mediante una pequeña incisión en la encía, en la parte posterior del maxilar superior. A través de esta incisión se extrae la bola de Bichat, por lo que no existen cicatrices visibles.
La recuperación es muy rápida y aunque el efecto es inmediato, los resultados se notan una vez desaparecida la inflamación, con un aspecto definitivo a partir de un mes post intervención.
Blefaroplastia
La blefaroplastia es una intervención que corrige las alteraciones de los párpados.
Estas alteraciones producen un efecto de cansancio y una sensación de envejecimiento del rostro y la mirada.
En el caso del párpado superior, lo más frecuente es un exceso de piel, que produce una caída de los mismos, e incluso puede interferir en la visión en determinados casos. En los párpados inferiores, se produce un exceso de grasa (bolsas) y en ocasiones de piel y músculo que pueden ser corregidos mediante esta intervención.
Generalmente son cambios asociados al envejecimiento, aunque en determinados pacientes, pueden producirse en edades más tempranas, por una tendencia familiar.
La blefaroplastia debe realizarse en un quirófano adecuadamente equipado, y por parte de cirujanos con la necesaria formación. Es un procedimiento sencillo y seguro si se cumplen estos requisitos.
La intervención se realiza generalmente bajo anestesia local y de forma ambulatoria, de forma que el paciente no precisa permanecer hospitalizado.
Cuando se realiza la intervención en los cuatro párpados, o si se asocia a otros procedimientos, puede ser preferible una sedación, o anestesia general.
